La importancia de utilizar un conversor de formatos de vídeo

A la hora de grabar un vídeo podemos elegir diferentes formatos que va a tener el resultado final. Este formato establecerá algunas condiciones como la calidad en la que se guarda, el tipo de compresión, la velocidad…

En principio, siempre y cuando se utilice el mismo dispositivo, el formato no debería ser un problema. Sin embargo, si queremos compartirlo entre diferentes dispositivos, o bien reducir el tamaño porque es muy grande, entonces tendremos que trabajar con varios formatos.

En otras palabras: necesitamos un buen conversor de archivos. Movavi es un tipo de software que te puede ayudar con ello; haz click aquí para acceder a su página web.

¿Qué es exactamente un conversor de archivos?

Un conversor de archivos nos permite partir de un formato, cómo puede ser MKV, y cambiarlo a uno diferente, como puede ser MP4.

¿Y con qué objetivo se hace esto? Puede hacerse por varias razones:

Problemas de compatibilidad: Siguiendo el ejemplo anterior, no son muchos los dispositivos los que son compatibles con un archivo MKV, especialmente un teléfono móvil. Aunque si bien es cierto que hoy en día hay apps que lo reproducen todo, es posible que en cierto momento nos toque cambiar el formato. Para ello, utilizando un conversor podremos elegir un formato que sea compatible.

Problemas de tamaño: Hay algunos formatos, sobre todo aquellos que vienen establecidos en las videocámaras, que tienen un tamaño de archivo muy pesado. Son archivos que no están comprimidos, por lo que necesitaremos utilizar un nuevo formato con una determinada compresión. Si no existiesen los conversores y compresores, las capacidades de los discos duros del momento se nos quedarían algo escasas.

¿Son fáciles de usar?

En teoría si, pero bien es cierto que se requerirá tener algunos conocimientos sobre formatos de vídeo, así como compresores. No obstante, a lo largo de la red podemos encontrar todo tipo de información sobre cómo se usan estos programas.

No obstante, nuestra recomendación es que empieces con archivos pequeños y que vayas probando diferentes formatos. De esta forma, si te equivocas, el proceso de codificación no tardará demasiado, y no te desesperarás si el resultado final no es el que te has imaginado.

Si tienes algún problema con formatos de vídeo, hazte con convertidor como el Movavi Video Converter y verás cómo lo solucionas.

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