Los materiales de laboratorio más reconocibles

Desde sus orígenes en la alquimia hasta su evolución en el mundo de la química, la investigación médica y la ciencia en general, los materiales de laboratorio siempre han estado presentes en los grandes descubrimientos y avances de la humanidad. Aunque hay dos instrumentos que destacan entre los demás por su función y simbología

Para hablar de los materiales de laboratorio debemos remontarnos a los orígenes de la alquimia en el Antiguo Egipto, y su posterior derivación hacia lo que hoy en día es la química. Se podría decir que los laboratorios químicos son el verdadero taller de la experimentación gracias a los alquimistas, quienes en su día fueron los que introdujeron la experimentación en la investigación. Pero no sería hasta el siglo XVII, donde se multiplicaron los descubrimientos de nuevos elementos debido al cambio en los métodos de investigación, cuando el químico inglés Robert Doyle separaría la química de la alquimia, convirtiéndose así en el primer químico moderno y en el pionero del método científico experimental moderno.

Desde ese preciso momento y hasta la actualidad principalmente, la ciencia ha ido progresando a pasos agigantados en todos sus campos, ya sea en la química, la física, la investigación médica o la biológica entre otras. Pero todo ello no sería posible sin materiales e instrumentos específicos para los múltiples experimentos y pruebas que se llevan a cabo en un laboratorio científico. Embudos, matraces, frascos, tubos de ensayo, probetas, condensadores o vasos de precipitados son solo unos pocos de los cientos de materiales e instrumentos que se usan habitualmente en un laboratorio, y aunque cada uno tiene su trascendental labor, se podrían destacar a dos como especialmente importantes además de simbólicos.

Todo empieza en los vasos de precipitados

Se podría decir que sí, ya que los vasos de precipitados para ensayos de laboratorio sirven sobre todo para preparar o calentar sustancias, así como para traspasar líquidos. De superficie plana y forma cilíndrica, están fabricados generalmente en vidrio borosilicato, tienen distintas capacidades y son resistentes a la corrosión, sin los vasos de precipitados sería imposible manejar ciertas sustancias químicas. Podemos encontrarnos con dos tipos de vasos de precipitados, vasos Griffin y vasos Berzelius, en honor a los químicos Joseph Griffin y Jacob Berzelius, quienes diseñaron los respectivos modelos.

Los tubos de ensayo, uno de los símbolos de la ciencia

También conocidos como tubos de prueba, los tubos de ensayo para laboratorio son uno de los iconos más reconocibles en la simbología asociada a la ciencia. Con su característica forma cilíndrica y pequeño tamaño, estos tubos de vidrio neutro o plástico sirven para contener pequeñas muestras sólidas o líquidas, aunque también pueden ser usados para realizar pequeñas reacciones químicas a menor escala ya que están hechos para aguantar altas temperaturas. En multitud de tamaños, se guardan en un instrumento llamado gradilla, parecido a un expositor.

Estos son seguramente los dos materiales de laboratorio más reconocibles del mundo de la ciencia y que han inspirado la simbología que la representa, tanto que son reconocibles para cualquiera.

Fotos: Pixabay

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