Intereses espurios enloquecen al fútbol femenino del Orzán

No entramos en quien tiene o no  razón, simplemente informamos de una situación que apunta al esperpento, con denuncias en los Juzgados,  Policía Nacional, denuncias   birecdicionales ente  nuevos y “antiguos” dirigentes de este club modesto, por el que han pasado generaciones de jugadores  llevado con orgullo escudo y colores.

El nuevo conflicto emerge porque el actual presidente, supuestamente,  no les da la carta de libertad a ocho jugadoras, aduciendo una serie de razones, por las cuales entiende que son jugadoras del Orzan y que no pueden ir a jugar a un equipo rival.

La ley deportiva posiblemente le da la razón al actual presidente, existe otros razonamientos tan simples, como es la voluntad de las jugadoras y estas no quieren continuar jugando en el equipo por considerar que, no se encuentran cómodas con la situación actual. Han acudido a estamentos federativos, les han respondido que tiene ficha, por consiguiente, a todas luces, son jugadoras del equipo orzanista.

Las guerras cainitas en nada beneficia a un fútbol, como es el femenino, donde en A Coruña, el equipo femenino del Deportivo, entrenado por una persona que ha sido santo y seña en este deporte en el Orzan SD,  es el referente de las niñas que comienzan a darle patadas a un balón.

Se impone la cordura, aparcando en ambas direcciones, batallas donde las únicas perjudicadas son las jugadoras. Aunque federativamente tenga razón el presidente del Orzan SD, que la tiene, no puede yugular la ilusión de unas jugadoras que quieren cambiar de Club.

En pleno siglo XXI no es de recibo “retener” federativamente contra la voluntad a las jugadoras, que juegan por ilusión sin contrapartidas, por el simple motivo de irse  a un equipo rival. El problema es de” presidentes” y adláteres, no de jugadoras.

El trasfondo de la situación deja en evidencia comportamientos, que se sustanciarán en los Juzgados. Así no se hace Club, un ejemplo de lo que no debe ser el fútbol aficionado.

El pasado viernes fueron expulsadas literalmente del entrenamiento, diciendo que nos las querián allí. Es una situación que nadie la entiende y no les dan la “carta de libertad”.Las jugadoras se consideran “secuestradas” por el capricho de quien ha sido todo en el Orzan, y ahora auténtico muñidor de esta situación.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

16 + uno =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.