RC Deportivo. Partido de Primera, árbitro de segunda. Por @xalomonte

Y es que llegaba a Riazor otro descendido como nosotros el año pasado, otro gallito de la competición, líder de la liga 123 y con la mayoría de sus partidos finalizados con victorias. Y lo esperaba un depor en un buen momento, con 2 victorias seguidas y encontrándose en parte a sí mismo. Como veremos más adelante el tercer actor en discordia, el árbitro demostró no ser de primera, sino ser de segunda y como se suele decir en el mundo del fútbol, un árbitro de gatillo fácil. Con 26 tarjetas amarillas y una roja en 4 partidos llegaba a Riazor y siguió con ese mismo ritmo.

Pero empecemos comentando que el depor presentaba una alineación que mostraba un gran respeto hacia el Málaga, juntando en el centro del campo a Alex Bergantiños, Didier Moreno y Khrondeli. El Málaga, en cambio, salía con su equipo habitual para intentar arañar algún punto en nuestro feudo. Empezó el partido con los dos equipos bien plantados en el campo y sólo una diablura de Carles Gil pudo adelantar al Depor, pero falló en su definición. También tuvo un cabezazo Quique, que salió rozando el palo. El Málaga llegaba con contras, pero sin mucho peligro.

A partir del minuto 25 los dos equipos jugaron a controlarse y no se vio mucho fútbol en el estadio de Riazor. Después del descanso, el partido tomó el mismo cariz, mejor el depor, pero sin profundidad (como es habitual) y el Málaga esperando a tener una oportunidad para una contra o un balón parado. Y así llegó el 0-1, un corner que acabó con un rechace y un tiro en segunda instancia que entró después de dar en dos defensas. Injusto sí, pero también evitable. A partir de ahí tuvimos unos minutos bastantes malos, con muchas imprecisiones que el Málaga no supo aprovechar. Pero en una jugada aislada, Carlos Fernández empató el partido tras un centro de Alex Bergantiños (sí también sube a centrar) y que ponía las tablas en el marcador.

Parecía que el partido se ponía interesante, hasta que el árbitro quiso dejar claro que también estaba ahí. Un centro por banda en el que Quique intenta hacer una chilena e impacta en la cabeza de un defensa, se convierte en una roja directa más que discutible. Bien es cierto que Quique no debería de haberlo intentado, pero no ve al defensa y además le impacta con poca fuerza. Hubiera bastado con una amarilla.

De aquí al final el Málaga se echó adelante y el Depor se echó atrás, aguantando en defensa las acometidas del Málaga que ahora ya no perdía tiempo (como casi toda la segunda parte) y sí quería jugar al fútbol.

Un punto que sabe bien por cómo acabó el partido, pero que demostró que por ahora aun no estamos al nivel que vamos a necesitar para ascender. En casa no se nos deberían escapar puntos si ese es nuestro objetivo. El viernes contra el Elche esperamos que los jugadores entiendan eso.

FORZA DEPOR

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