¿Igualdad, dónde queda? Por María Isabel Blasco Robert. Abogada en A Coruña

El grado de indignación crece cada día más, pero…. ¿Qué está pasando? Pues simplemente que estamos perdiendo el norte y cada vez más.

Proteger a las mujeres, sí, pero esta sobreprotección y las injusticias que se están viendo a diario ya es demasiado.

Recientemente el Tribunal Supremo ha dictado una sentencia que nos ha dejado boquiabiertos, resulta increíble que, si un hombre y una mujer son pareja o expareja y se agreden mutuamente, al hombre, solo por ser hombre, se le condena a una pena mayor que a la mujer. ¿Esto es igualdad? ¿Acaso solo por ser hombre se es más agresor?

Ya de entrada, esta decisión vulnera de manera flagrante lo previsto en el artículo 14 de nuestra Constitución: “Los españoles son iguales ante la Ley…/…” Si me lo permitís, os diré lo siguiente, ¿puedo reírme? No es la primera vez que lo vemos, ¿verdad? ¿Lo recordáis?

Continuando con el tema que nos ocupa, estoy indignada, pero por todo.  Además de importar el sexo del agresor, debemos tener en cuenta las “AYUDAS” que dan a determinadas mujeres que se hacen pasar por víctimas que son maltratadas. Me hirvió la sangre el otro día leyendo una noticia en la que una señora declaraba abiertamente que había denunciado a su marido por violencia de género simplemente por la ayuda económica que ello le reportaba. En cualquier otro país esta señora tendría la ayuda retirada y estaría en prisión, sin embargo, en España le aplauden.

Pues bien, mujeres que hacéis ese tipo de denuncias sin fundamento, os voy a decir una cosa, yo no estoy en política, pero si lo estuviera y pudiera estar en el equipo para redactar las leyes… ibais a temblar, que ¿las denuncias que interponen los hombres contra las mujeres por denuncia falsa se archivan? Pero esto qué es y a dónde estamos llegando.

¿Habéis visto alguna vez cómo se interroga a un hombre en Juzgado de Violencia de Género, solo por ser hombre? ¿Y la gran diferencia de tono y trato a una mujer? Ellas todo cariño. A ellos se les trata de entrada como maltratadores y malos.

Hace muchos años, en mi profesión ejerciendo la defensa de un hombre denunciado, me encontraba interrogando a una señora, cuando abiertamente le pregunté si le había denunciado para recibir las ayudas económicas, el Ministerio Fiscal se enfadó conmigo y me advirtió “que no caminase por ahí”. Pues bien, tras aparecer Su Señoría, esta Letrada formuló de nuevo la pregunta de otra forma y ¿sabéis lo que ocurrió? Que la Juez de muy mal genio dio un taconazo en suelo y me recriminó que el Ministerio Fiscal ya me había advertido que no caminase por ahí, y de nuevo me advirtió por segunda vez que no volviese a preguntar por esta cuestión.

En fin, ¿tengo que aclarar algo más o ha quedado suficientemente claro? En absoluto defiendo el maltrato a la mujer, ni a un niño/a, siempre que sea real. Pero tampoco defiendo la caza de brujas que se está haciendo con los hombres últimamente. De hecho, hace unos años en un Cuartel de la Guardia Civil, tuve que escuchar cómo me decían que habían detenido, porque no les quedaba otra, a sus propios compañeros acusados injustamente. ¡Increíble, pero tristemente cierto!

Si lo pensamos bien, no hace falta leer la noticia del Tribunal Supremo, puesto que, sin ir más lejos en un Juzgado, recientemente un chico tuvo que llegar a un acuerdo con el Ministerio Fiscal y salir condenado cuando de la manera más injusta había discutido por WhatsApp con su pareja y aunque él le había enviado un mensaje mandándola a mierda a ella, ella había respondido exactamente igual, pero con un emoticono. Vamos que era exactamente lo mismo, y sin embargo tan solo se juzgó al hombre.

El maltrato es una conducta despreciable que merece la mayor contundencia penal. Estas situaciones son doblemente malignas, primero por la propia injusticia que suponen. Y en segundo lugar porque poco a poco van creando una sombra de duda que se extiende y perjudica a las verdaderas víctimas.

¿Qué opináis de este artículo los hombres? ¿Y las mujeres que son madres y tienen hijos? ¿Y aquellas mujeres que sé que me apoyáis y pensáis como yo? Encended el periódico, las redes sociales, contestad a este artículo, dadme vuestra opinión, no os calléis, ¡basta ya!

Un comentario

  • Elena.

    Querida compañera, el tono que se está tomando, aparte de injusto, me parece equivocado.
    Todas las medidas que se están tomando, son del todo inefectivas, la imjerencia esta causando el efecto boomerang, pregúntenle a los psicólogos por qué.
    En el caso de muertes, palizas y violaciones, yo entiendo que no se está hablando de machismo, sino tan solo de locura, o de maldad pura y dura.
    Creo que las leyes penales deberían enfocarse desde otro punto de vista, que además, respetase el artículo 14 de la Constitución.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

siete + 5 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.