La mediación en familia, ¿qué es? Y ¿para qué sirve? Por María Isabel Blasco Robert

María Isabel Blasco Robert

Abogada en A Coruña

Quien haya iniciado un procedimiento de divorcio, separación o guarda y custodia con medidas para los menores, en no pocas ocasiones, al recoger la demanda se habrá encontrado un párrafo donde le indican que pueden acudir a mediación. Lógicamente llaman al abogado y le preguntan qué es y en qué consiste

Se trata de acudir a una primera reunión informativa donde dos personas, una de ellas psicólogo, le reciben para realizar una sesión en la que informan sobre lo que va a consistir la mediación, que es simplemente intentar lograr un acercamiento entre las partes con la finalidad de que exista un entendimiento y lleguen a formalizar un acuerdo en torno a las medidas del divorcio, separación o guarda y custodia en todos los aspectos. Para ello preguntarán qué es lo que debe mejorar cada uno de los intervinientes para intentar llegar a un consenso.

En fin, nuestros políticos siguen con el ánimo de quitar trabajo a los abogados, fomentar la mediación y obligar a ello.

El Ministerio de Justicia pretende que exista la mediación obligatioria antes de acudir a los juzgados en casos como las separaciones y los divorcios, las sucesiones, el impago de alquileres o hipotecas o las reclamaciones de cantidades inferiores a 2.000 euros.

La mediación existe desde hace años, tanto familiar como a nivel civil y mercantil pero la mayoría de las personas no están dispuestas a acudir, puesto que lo consideran una pérdida de tiempo.

Pues bien, desde mi punto de vista y a lo largo de mi vida profesional me he encontrado con varios escenarios, tales como un convenio regulador suscrito por una mediadora entre las partes que estaba mal redactado y contravenía lo marcado por Ley, lo que me lleva a pensar que la preparación era totalmente nula y el desconocimiento enorme.

Incluso se ha llegado al absurdo, como ocurrió hace años de llegar a aconsejar a un cliente mío, con la relación completamente rota, proceder a regalar a la expareja “flores y bombones”. La verdad, no daba crédito a lo que me contaba.

Incluso en alguna que otra ocasión, el cliente ha solicitado mi presencia para acompañarle y acudir a la mediación, y la verdad, no ha tenido éxito en ninguna ocasión.

¿Acaso los abogados no somos capaces de mediar? Cuantas veces en un Procedimiento si los dos letrados se comunican y hablan con sus clientes pueden perfectamente llegar a un acercamiento en las posiciones de cada uno. Hay que ver cuantas veces se han cerrado acuerdos en todos los ámbitos, no solo en familia, sino también en procedimientos civiles, aunque no es lo normal.

Mantiene el gobierno que sólo será obligatorio acudir a una sesión informativa y que el resto del proceso será voluntario, aunque en mi opinión personal, creo que como hasta el momento actual, la mediación no va a solucionar nada. Es más, lo único que provocará será más retraso en la justicia, y esto no es lo más conveniente cuando hay menores de por medio y no se ha fijado ni a cargo de quien va a quedar la guarda y custodia, ni un régimen de visitas y tampoco un importe económico de  alimentos.

Dicen que la mediación no tendrá lugar cuando haya existido violencia de género, pero olvidan que a veces en una ruptura sin que haya existido violencia de género, las partes pueden estar muy enfrentadas y en ese caso la mediación no va a solucionar nada. Y vosotros, ¿qué opináis?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciocho − cuatro =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.