¿Que pasa en el Fabril y en la “cantera” del RC Deportivo?

El filial del RC Deportivo, Fabril en otros tiempos, en la actualidad perdido en la nada, dando bandazos, sin orientación, sin ritmo y lo que es peor, sin ilusiones, ni ideas y menos aún, de realidad de juego, situaciones que lo han convertido en un equipo ramplón, sumido en el brocal del pozo a punto de romperse la cuerda.

Se cesó precipitadamente a Tito Ramallo, (como es habitual en Casa Depor) el culebrilla de turno provocó la situación para darle real asiento en el banquillo a un nuevo entrenador,  que no conoce la categoría y de momento,  no ha sabido empatizar futbolísticamente con los jugadores. Los resultados son el algodón que no engaña. “Mala suerte”. “Casi ganamos”. “Si entrara el balón que dio en el larguero” “Victorias morales” etc., no suman puntos, solo consuelo de bobos.

El fútbol coruñés fue siempre una fuente inagotable de talento, fértil en  jugadores que aportó al Deportivo. No había que ir más allá del Puente Pasaje para ver a jugadores con talento, hambre de formar parte del Deportivo, pundonor para defender los colores a muerte y huevos para luchar en el terreno de juego haciendo “sudar la camiseta”, jugadores de los equipos de barrio, muchos de ellos forman parte de la historia del Club coruñés, algunos han llegado a ser estrellas nacionales e internacionales. Hay talento en A Coruña, supongo que con el nuevo fichaje de cazatalentos, el que llevaba jugadores al Real Madrid, en detrimento del Deportivo, sabrá verlos y estos engorden la cantera y se conviertan en hijos de Hércules.

Cuando el dinero corre como el agua en las cataratas del Ézaro en “Casa Abegondo” y los equipos de barrio le ganan a los de la cantera del RC Deportivo, algo se está haciendo mal, donde el responsable de la misma goza de un presupuesto dinerario jamás imaginable. Sirva de ejemplo de “buena gestión” de cantera, lo que sucede con el Juvenil A, buena parte de la plantilla formada por jugadores de fuera de la ciudad, situado por debajo del Ural en la clasificación, equipo de barrio coruñés. Otro equipo de barrio, el Orillamar le ganó al Juvenil B. Hubo años un lupanar en A Coruña conocido como la “casa de la media teta”, Abegondo, sino cortan el mal de raíz,  lleva camino de ser una casa parecida.

Lo que realmente escuece a los deportivistas más que una picadura de pulga en el escroto,  es que eterno rival, el RC Celta de Vigo, aventaja al Juvenil A, en 16 puntos.  Vemos con envidia como jugadores que han podido estar en el Fabril, se han ido al Celta y son internacionales en su categoría. Algo tiene la cantera del Celta cuando son un goteo de jugadores para las respectivas Selecciones.

El proyecto de Abegondo ha fracasado esta temporada, habrá que hacer cambios y regenerar  las estructuras piramidales para que salgan jugadores con ilusión. Crear una infraestructura con profesionales capacitados, no con personajes recomendados, el Deportivo no es una oficina de colocación, aunque lo parezca. Es tal el despropósito, que solo un buen profesional conocedor de la idiosincrasia de la ciudad y su fútbol,  será capaz de enderezar la situación.

Vuelvo al Fabril. Debe retornar la senda de equipo temido de la pasada temporada,  daba la impronta de un once que sabía manejar el balón, jugar a fútbol, ofertando la crema de su depurada técnica. Podrán achacar que algunos jugadores que fueron importantes la pasada temporada, están en el primer equipo y los han dejado cojos, no tanto para correr como los caracoles en la clasificación. Desde que no está Tito Ramallo, el nuevo entrenador no aportó nada, de momento carece de casi todo el equipo, técnica individual, colocación sobre el terreno y lo que es peor, está falto de patrón de juego. A fe que tiene jugadores de calidad en la plantilla.

Los problemas que origina el primer equipo y a falta de un serio responsable de las categorías inferiores, por ende, del Fabril, la cantera va en caída libre esta temporada. El árbol, aunque creo que son las ramas, no les permiten a los regidores de Plaza Pontevedra ver lo que sucede en Abegondo, o quizás la presión del primer equipo, no les deja pensar en cómo resolver el problema del Fabril y cantera. Claro que lo comentado es la punta del iceberg, los resultados tapan todo, pero cuando no hay resultados positivos, el Titanic se da de bruces contra el susodicho iceberg.

El Fabril ha dejado de ser el trampolín de los jóvenes jugadores que desean formar parte del primer equipo, hay desilusión por el tapón que supone la actual política del equipo filial, por esa razón, muchos padres comienzan a pensárselo dos veces antes de llevar a sus hijos a la cantera deportivista. No hay modelo de cantera, lo sabe el presidente que deshoja la margarita, si cesa o no cesa a el responsable de la misma. Decir cantera del RC Deportivo, es hablar de humo y palabras grandilocuentes de los inventores del fútbol, el resto, milongas.

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