Tres de cada cuatro niños y niñas están expuestos al humo ambiental del tabaco

El 29,2% de los menores de 12 años en España se expone al humo ambiental del tabaco en casa o en el coche, mientras que el 42,5% se expone en el ámbito público. Es una de las principales conclusiones del primer estudio que ha analizado la exposición al humo ambiental del tabaco en diversos ámbitos de la población infantil en nuestro país y la asociación con el asma, las sibilancias y la mala salud percibida según la edad del niño o la niña y el nivel de estudios de sus progenitores. La investigación, que acaba de publicar la revista GACETA SANITARIA, la ha realizado un equipo multicéntrico, liderado desde la Agència de Salut Pública de Barcelona, y formado también por miembros del  Institut Català d’Oncologia, del Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya y de la Universidad de Santiago de Compostela, entre otras instituciones.

Se ha realizado una encuesta telefónica a una muestra representativa de 2.411 hogares españoles con menores de 12 años. Los resultados muestran que los niños y niñas cuyos progenitores tienen estudios primarios o no tienen estudios están expuestos en mayor proporción al humo ambiental del tabaco en el ámbito privado, en concreto un 41,8%, frente al 31,4% de menores con padres o madres con estudios secundarios y al 23,1% de los que tienen estudios universitarios.
El nivel educativo de los progenitores también influye en la salud percibida de los niños y niñas menores de 12 años. Así, un 39,2% de los padres, madres o tutores legales sin estudios o con estudios primarios percibe una mala salud de sus hijos, cifra que se reduce al 25,9% de los progenitores con estudios secundarios y al 20,7% de los que cuentan con estudios universitarios. Asimismo, en el ámbito privado se observa una asociación positiva entre la exposición al humo ambiental del tabaco y el asma y una peor salud percibida en niños y niñas de 6 a 11 años con padres o madres con estudios primarios o secundarios.
Los resultados, apuntan los autores y autoras de esta investigación, concuerdan con estudios y revisiones previas. “Un menor nivel de estudios de los padres y madres se correlaciona con una menor conciencia de los riesgos de la exposición al humo ambiental del tabaco”. El trabajo también muestra un aumento de la exposición al humo ambiental del tabaco en el ámbito privado a medida que aumenta la edad de los niños y niñas. “Determinados comportamientos, como no fumar en presencia de menores o no permitir que se fume en el hogar, son menos frecuentes a medida que los hijos crecen”, concluyen.

foto cova rey cintolo

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