RC Deportivo. Carmelo del Pozo, o el burlador burlado

Carmelo no es D. Juan, el personaje de Tirso de Molina, aunque quiso ser seductor de sentimientos deportivistas,  cuando en una de sus comparecencias en rueda de prensa, trato de “ligarse” a los aficionados deportivistas, con las seductoras palabras del cambio de filosofía para el Fabril y por ende, de la Cantera. De las otras poco afortunadas ruedas de prensa no voy a mencionarlas, hoy toca Fabril y Cantera. Carmelo maneja bien los tiempos cuando los resultados son favorables, hincha pecho y se lo parten cuando los resultados son adversos. O se mete en la “cueva” o aviva el fuego con leña verde para que se vea el humo.

Más que seductor de sentimientos, voy a calificarlo, a tenor de sus palabras: “Vamos a cambiar el perfil del Fabril. No puede tener un presupuesto como el que tenía y jugadores de tanta edad” (riazor.org), como encantador de serpientes.

Me gusta Carmelo del Pozo, el profesional que fue fichado por Constantino, previo casting, para ascender al RC Deportivo a Primera División. Me gusta el argumento de lo que estamos viendo, poco fútbol pero bastante efectividad. Sumar, sumar y volver a sumar. El objetivo no será difícil, no en vano tenemos la mejor plantilla de la categoría y eso se lo debemos a su buen hacer. Si no se asciende directamente será un fracaso futbolístico, aunque la segunda opción si vale ese ascenso, será un éxito, el objetivo es ascender, por lo civil o penal. Un viejo refrán dice: “Con boa ferramente, traballa calqueira” y el Deportivo la tiene de Primera.

Carmelo, ojito con las hemerotecas, son como las pistolas, las carga el diablo y…

Volviendo a las milongas de Carmelo sobre el Fabril y Cantera, lo que dijo hace unos días, es era burla al deportivismo, repitió lo mismo que hace siete meses. El fracaso del Fabril y cantera esta temporada, hasta ahora, es notorio. Se “cargaron” a Tito Ramallo precipitadamente, sin darle tiempo a armar un equipo nuevo, quiero suponer que, lo hicieron por intereses espurios para taponar fracasos, de quien blasonó que se iba a ocupar directamente del equipo filial.

El colmo del despropósito surge cuando fichan a un entrenador que no conocía la categoría, obviando a los buenos entrenadores que hay en Galicia. Cesado. Tercer intento, se dan cuenta que necesitan un entrenador con identidad glauca, que conozca la categoría y maneje el grupo como “el sargento de hierro”  de la película de Clint Eastwood. Los craneotecos de Abegondo piensan en varios entrenadores gallegos, algunos rechazan la oferta porque sus compromisos laborales, no les permiten hacerse cargo del Fabril.  Luisito es el elegido entre una terna amplia, donde apostaba Carmelo y Albert por un entrenador foráneo. Muy bien Constantino, se impuso su criterio. “El entrenador, que sea gallego”.

Las declaraciones de Carmelo del Pozo, impropias de un director deportivo, culpando de la situación a los profesionales de Abegondo. Ha sido muy poco respetuoso con los trabajadores, si quiere decirles que no lo hacen bien, o no le gustan como trabajan, los llama a su despacho y los ventila, no hacerlo públicamente. Un comportamiento indigno, impropio de un jefe, echando a los pies de los caballos a personas que, a sabiendas, según manifestaciones de Carmelo, que había “líos” en casa Abegondo y no puso remedio en siete meses. En Abegondo hay un responsable y es a esa persona a quien debe exigir responsabilidades, si hay despropósitos, como dijo conocer, es obvio que tambien hay culpables y no permitir que situaciones exógenas, a lo meramente deportivo, sucedan.

La hemeroteca no miente, “tomar las riendas”, creo que se equivocó, quiso decir “tomarlos por tontos”. Si sabía Carmelo lo que pasaba en Abegondo, ¿porque tardó siete meses en actuar? ¿Es cómplice de la situación? ¿Fue una cortina de humo para tapar el nerviosismo que impera en casa Depor? La respuesta está en la mente de todos los deportivistas, el burlador, burlado.

Pocas veces se ha visto un comportamiento de tal calibre en el mundo del fútbol, a mi entender, es propio de oportunistas que no asumen la responsabilidad de lo que dicen que van hacer y no hacen.

Que se deje Carmelo del Pozo de milongas, de asunción de trabajo y se dedique a lo que tiene que dedicarse, que no es otra cosa que ascender al Real Club Deportivo de La Coruña. No olvidemos que el entrenador, ahora denostado por algunos aficionados, situación que no comparto, fue fichado por el director deportivo.

Estamos de cortinas de humo hasta el escroto, queremos resultados, puntos y como cohetes, a PRIMERA.

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