Guarda y custodia compartida! Ni un niño sin su padre y ni sin su madre

 María Isabel Blasco Robert

Abogada en A Coruña

(maiblar@icacor.es)

Lo vengo diciendo desde hace tiempo, la guarda y custodia compartida es la mejor decisión para el desarrollo emocional de los menores. Así tienen posibilidad de relacionarse igualmente con su padre y su madre, evitar el sentimiento de pérdida que produce la ruptura y continuar teniendo relación de manera normal con ambos.

Resulta triste y penoso no conocer ni valorar el sufrimiento de un menor cuando se ve en la encrucijada de decidir con quién quiere vivir, simplemente por el egoísmo de alguno de los progenitores que no da su brazo a torcer. ¿Acaso los padres piensan que los niños no se dan cuenta de lo que ocurre a su alrededor u olvidan lo ocurrido?

Aunque pensemos que los niños olvidan las cosas, no es cierto. Son esponjas que lo absorben todo. Debemos tener en cuenta que, aunque está comprobado científicamente que pocos adultos pueden recordar lo que les ocurrió antes de los tres años, y el “reseteo” de su memoria se produce a los siete años, lo que hacemos y nuestro comportamiento con ellos los deja marcados de por vida. ¿Realmente creemos que no? Pobres ingenuos los que creen lo contrario.

Si cuando se produce la ruptura todavía no se ha llegado al juzgado y los menores no tienen capacidad para decidir por sí mismos y uno de los progenitores “secuestra” al menor impidiendo al otro progenitor relacionarse libremente con el pequeño, se está actuando de forma inconsciente y utilizando al menor como arma arrojadiza contra el otro tan solo para provocarle el mayor daño posible. Parece que no le importa en absoluto que el menor llore y quiera relacionarse con el otro progenitor. En ese caso, me pregunto ¿dónde quedan los derechos de los niños? Desde luego que se merecen el más absoluto respeto, derecho a decidir si han alcanzado la madurez necesaria para hacerlo. Y si no tienen capacidad para tomar la decisión, al menos que los padres sean conscientes y permitan la posibilidad de que se relacionen con ambos libremente.

Padres buenos, madres buenas, todos tienen derecho a estar con sus hijos, pero si una madre piensa que el niño es de su propiedad…. se equivoca. Es cierto, un niño es llevado por una madre en su vientre durante 9 meses. Bueno, a algunos les cuesta salir un poquito más, pero …. ¿Por ese motivo es mío? ¿De mi propiedad? Pues lo siento, mamás de la vida, pero no. Aunque ese sentimiento sea así, realmente debo deciros que es de los dos.

No hay que negar que siempre habrá hombres machistas y que por desgracia son tan sumamente patanes que piensan que el cuidado del menor corresponde en exclusiva a la madre, pero en realidad eso no es así. Lo que corresponde es que ambos se ocupen del menor, tanto el padre como la madre, pero de manera cierta y responsable, no de boquilla.

Ambos progenitores deben cambiar pañales, llevarlos al colegio y recogerlos, preocuparse por sus tareas, prepararles las comidas, ayudarles a hacer la mochila, darles educación, y facilitarles la vida lo máximo posible, sin llegar a evitar que un día sean autónomos, claro.

Cuando se produce una ruptura de pareja, los progenitores deben ser consecuentes y saber que ninguno de ellos es dueño del menor, simplemente deben permitir la relación de los menores con los padres sin poner cortapisas y no utilizar al niño como arma arrojadiza. Evitar la relación del menor con uno de los progenitores es una situación que no conduce a nada, tan solo sufre el menor y el progenitor que se ve privado de su compañía, por ello vamos a acabar con situaciones desagradables para ellos y evitar en la medida de lo posible su sufrimiento.

Un comentario

  • Alejandra

    Estoy totalmente de acuerdo,hay que evolucionar y además daremos un pasito más en la igualdad real que tanto está de actualidad.

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