Miguel Chouza (@Cochomono) cierra de momento la lista de candidatos a la presidencia del RC Deportivo

En un plazo de tiempo muy corto, los deportivistas nos jugamos nuestro futuro. Es de vital importancia ascender a Primera División, ya que aparte de volver al lugar que nos corresponde, los ingresos que genera esa categoría nos darían la estabilidad económica suficiente para afrontar las obligaciones del club con tranquilidad. Pero todavía más importante es elegir a la persona que dirigirá el club durante, al menos, 5 años, ya que sus decisiones serán las que marquen el devenir del equipo a todos los niveles.

Lamentablemente, nosotros los deportivistas vivimos estas “elecciones” sin ilusión, por varios motivos: por el bajo nivel de los candidatos postulados y por la falta absoluta de proyectos y de debate constructivo (nos piden nuestro apoyo pero no nos dicen qué harán ni cómo lo harán, hay que apoyarlos por su cara y por su currículum profesional), pero sobre todo por darnos cuenta de que no contamos para nada a la hora de decidir quién dirigirá el Deportivo. El panorama es desolador, unos candidatos sin proyectos que se mueven en la sombra para convencer a unos pocos empresarios y presentarnos un Presidente al que los deportivistas solo podamos decir “amén”.

Los grandes accionistas del club deben entender que no pueden estafar a los deportivistas ni decidir por ellos, no tienen ni la autoridad ni la capacidad suficientes. En cambio sí pueden desempeñar un rol importantísimo, como garantes de la propiedad del Deportivo, una defensa para que el club no pierda la esencia ni los valores de su tierra, y a los que todos deberíamos estarles agradecidos por ayudar al equipo sin obtener nada a cambio.

No merecemos vivir el sainete en el que se ha convertido el entorno de nuestro club. Un Presidente que da la espantada en plena temporada, se va de vacaciones y cuando vuelve se compra 1.000 acciones más… un candidato que dice que no se presenta pero que luego sí lo hace para contarnos que estos 5 años han sido maravillosos y que no hay que cambiar nada… otro que se presenta un poco ahora y el resto ya si surge a falta de una semana… otro que se va a Brasil a buscarnos un Presidente y tras volver sin nadie nos cuenta que no quería intervenir en nada…

Por todo lo expuesto anteriormente, hago un humilde llamamiento al deportivismo para que se rebele ante esta situación y exija a los grandes accionistas que se mantengan al margen (si el Presidente dimitido tuvo el 99% del apoyo accionarial representado en la Junta hace apenas unos meses, es evidente que no sirven de nada las imposiciones) y a los candidatos anunciados que presenten programas reales con medidas concretas y generen debates.

Si no nos hacen caso, no nos queda otra opción a los deportivistas y a los pequeños accionistas que unirnos alrededor de un idea común para hacernos más fuertes. Yo os propongo una, pero ojalá salgan más para lograr sacar lo mejor del deportivismo. Próximamente presentaré mi proyecto detalladamente, pero a continuación os hago un breve resumen que recoge las líneas básicas del mismo:

UNIÓN

Los problemas no se resuelven por sí solos, hay que reconocerlos, afrontarlos y superarlos.  El  Deportivo  sufre  una  ruptura  social  terrible  y  de  nada  sirve ignorarla o relativizarla. Tras muchos años vividos al límite, con una figura que polarizaba  todo,  en  2014  el  deportivismo  tuvo  la  oportunidad  de  hacer  una transición hacia la normalidad, pero en vez de eso se eligió la confrontación y el   linchamiento   a   lo   anterior.   A   la   vista   está   que   el   resultado   ha   sido devastador,  y  es  un  error  que  no  podemos  permitir  que  vuelva  a  suceder. Todos debemos hacer autocrítica real, ceder en nuestras posturas y transigir con personas y hechos que no son de nuestro total agrado, TODOS debemos sentirnos    identificados    con    este    nuevo    Deportivo.    Solo    calmando    la beligerancia  entre  nosotros  seremos  capaces  de  generar  un  clima  favorable que  favorezca  al  club,  debemos  ser  conscientes  de  que  peleamos  contra equipos y ciudades de mayor potencial y en los que reman todos en la misma dirección, aquí no sobra nadie que nos pueda ayudar.

 FÚTBOL

El fútbol debe ser de nuevo el eje del club y de la afición. En estos 5 años en vez de jerga futbolística escuchábamos terminología empresarial y en vez de hablar del balón hablábamos de objetos de atrezo y decoración. Para lograr este cambio es necesario que los que dirijan al club sean personas de fútbol, no hay otra opción.

 PLANIFICACIÓN

El  Deportivo  carece  de  una  estructura  estable,  dependía  de  los  vaivenes  del Consejo de Administración, por lo que el objetivo primordial debe ser dotar al club  de  un  proyecto  común  con  vistas  a  largo  plazo  que  esté  por  encima  de todos   (presidentes,   entrenadores   y   jugadores)   y   genere   la   estabilidad necesaria para lograr los éxitos deportivos deseados. En estos últimos 5 años se  han  repetido  los  fracasos  por  más  que  se  cambiasen  los  nombres,  lo  que evidencia que es un problema de estructura, no de profesionales. De cualquier forma,  las  caras  visibles  de  este  último  proyecto  no  deben  continuar,  seguir una línea continuista que lleva al fracaso es absurdo.

 ILUSIÓN

Los  deportivistas  tocamos  el  cielo…  pero  con  los  pies  en  la  tierra.  De  nada sirven  las  bravuconadas,  los  objetivos  deportivos  deben  establecerse  bajo criterios   objetivos   y   sobre   hechos   fundados.   Pasito   a   pasito   debemos acercarnos a lo que un día fuimos, sin renunciar a nada, humildes y orgullosos.

foto cova rey cintolo

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