Hacienda revienta una boda. Por María Isabel Blasco Robert

Todos sabemos que Hacienda es implacable y actúa con frialdad y sin contemplaciones, llegando incluso a provocar situaciones insólitas tal y como ha sido la que os voy a relatar.

Unos novios deciden casarse y para ello, tras encontrar una preciosa finca en la que celebrar su boda, alquilaron los servicios de una empresa de catering. Todo transcurre con normalidad hasta que se personan dos inspectores de Hacienda y les dicen que vienen a embargar su boda. ¿Qué, cómo podía ser posible aquella situación? La verdad, parecía o bien una broma de mal gusto o una escena de una película de terror. Pero no, por desgracia era cierto y real como la vida misma. Y lo peor de todo es que el problema ni tan siquiera era con los novios que se casaban, sino con la empresa de catering.

Por lo visto, esta empresa tenía deudas con Hacienda y los inspectores venían a realizar su trabajo. La idea era embargar todo lo que encontraran para hacer efectiva la misma. Tanto fue así que los más de 100 invitados y los novios se quedaron sin poder brindar con champán y sin tarta, puesto que los inspectores embargaron las copas, las botellas y todo el material que allí encontraron.

¿Os podéis imaginar el gran disgusto de los novios? El recuerdo quedará grabado en sus mentes para toda vida. ¿Acaso no les podían haber comunicado previamente esta situación y decirles que si tenían algún pago pendiente lo ingresasen en Hacienda? ¿Realmente era necesario reventarles el baile, la tarta y la boda en sí misma? ¿Era lógico darles ese disgusto? Desde luego que no.

Una boda que sin duda será recordada por todos los familiares y amigos con esta desagradable anécdota. Pensemos que incluso se llegó a personar la Guardia Civil.

Evidentemente y ante esta situación los novios han tomado la decisión de iniciar un procedimiento judicial contra la Agencia Tributaria para pedir responsabilidades económicas por los daños morales sufridos.

Sin duda, una boda para recordar o quizás para olvidar, porque si lo pensamos detenidamente nada explica la forma de actuar. La frialdad con la que actuaron los inspectores de Hacienda carece de lógica. ¿Acaso no existen otras formas de actuación? ¿No era más sencillo haber hablado con los novios previamente a la boda y haberles explicado que la empresa que habían contratado tenía estos problemas con Hacienda y haberles indicado que nada de pagos en B si lo solicitaban e ingresar el importe adeudado por los servicios contratados en Hacienda?

En fin, hace tiempo que siempre recuerdo una frase cuando hablo de Hacienda, van muy unidas, “Hacienda y la muerte”. Si bien en este caso no ha ocurrido ninguna muerte como tal, sí la de una boda que con tanta ilusión prepararon los novios y que fue reventada sin ningún motivo racional, cuando se podía haber actuado de otras formas más lógicas y menos dañinas. ¿Estáis de acuerdo conmigo?

 María Isabel Blasco Robert, abogada del despacho maiblar abogados en A Coruña.

Página web: maiblarabogados.com 

 Correo electrónico: maiblar@icacor.es

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