Que sí, j…*, que vamos a ascender. Por @xalomonte

Podemos asegurar sin temor a equivocarnos que cuando salimos ayer del estadio de Riazor, sentimos (y creo que no sólo nosotros sino toda la afición) una sensación que hace más de 2 años no sentíamos los deportivistas por nuestro equipo, orgullo.

Y esta era la canción que gran parte de la afición entonó durante la mayor parte del equipo, tanto cuando el resultado era negativo como en la remontada, pero se cantaba por ver la actitud del equipo que lo daba todo en cada jugada y hacía creer a una afición que junto con el último partido contra el Córdoba, cada vez está más unido con el equipo.

Salía el Depor con el equipo de gala, pero con la baja de última hora de Marí, sustituida por Somma y la entrada de David Simón relegando a Bóveda al banquillo (entendemos por tener un substituto de central, pues estaba realizando un gran final de temporada).

El Málaga salía también con todo, exceptuando las bajas que la Copa de África les ha obligado a tener. Y pareció que salía más entonado el equipo malacitano, que llevó durante gran tiempo de la primera parte el peso del partido, mejor dispuestos en el campo y con una propuesta mucho más profunda que la del equipo coruñés.

Y a los 12 minutos se adelantó en una jugada de balón parado, mal cubierto por parte de nuestra defensa, que dejó la entrada de Luis por el centro del área que remató delante de Dani sin que éste tuviera tiempo a ver el esférico. 0 – 1 y el miedo de perder la eliminatoria en los primeros minutos atenazó a un equipo que empezó a meter intensidad para intentar corregir la mejor disposición del Málaga y su mejor juego, pero le costaba mucho pasar la primera línea. En una jugada aislada en el minuto 21, la suerte hizo que el Málaga cometiera un penalti bastante infantil y que aprovechó Carlos Fernández para empatar el partido.

Partido nuevo con las mismas sensaciones hasta que Ontiveros decidió que era su momento y marcó un golazo espectacular desde su casa (cierto es que sabíamos que tiene un guante en su bota derecha y no le deberíamos dejar tanto espacio) poniendo al Málaga otra vez por delante.

En el descanso nuestro entrenador, ejerció por primera vez en el año de manera decisiva y cambió la estrategia logrando ahogar la salida del Málaga y metiendo al equipo malacitano en problemas. Y aquí apareció el orgullo de un equipo que confió en si mismo y decidió darlo todo para intentar darle la vuelta a la situación y con la idea de que no sería por su sacrificio.

Y llegó el vendaval, el mejor Pedro de la temporada marcó el empate a dos en una gran jugada de equipo. Cinco minutos después, el mejor Fede (durante todo el partido con una velocidad y fuerza espectacular) dio una asistencia para que volviera a marcar Carlos Fernández y pusiera por delante a nuestro equipo llevando la locura a la parroquia deportivista. Y por último, un latigazo en una jugada personal de Borja Valle, que se unía  a la fiesta y que descolocaba a todo el equipo rival, incluyendo afición desplazada y entrenador.

Un vendaval blanquiazul que se llevó al Málaga por delante y que sólo una espectacular falta de Ontiveros que dio en la escuadra pudo haber cambiado el signo del encuentro. Partidazo de nuestro equipo, victoria merecida y grandes sensaciones.

Durante todo el año siempre hablamos que las sensaciones no eran las adecuadas, y ahora es todo lo contrario. Si el equipo sigue así, tenemos serias posibilidades de ascenso.

Sigamos todos juntos, el sábado estaremos con vosotros…

FORZA DEPOR

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