Cómo un asesoramiento jurídico puede ayudarme a gestionar los impagos

En el momento actual en el que nos encontramos, la morosidad se ha convertido en uno de los azotes de la mayor parte de empresas, especialmente para las pymes que acaban siendo las más perjudicadas por estos impagos. Las circunstancias que impulsan esta falta de crédito por parte de los clientes son muy variadas y dejan al empresario, en muchos casos, con un grave problema de solvencia. La mejor solución es buscar asesoramiento jurídico para procesos de impagos que informen de forma clara y concisa acerca de cómo actuar frente a estas desagradables situaciones. Una de las empresas de asesoramiento más asentados en el país es Intrum.

Intrum cuenta con una larga trayectoria profesional de más de 100 años en asesoramiento jurídico, ayudando a las distintas empresas a establecer un acercamiento con el cliente y evitar así prolongar el conflicto más de la cuenta. Esta compañía de servicios de gestión de créditos y activos inmobiliarios se encuentra asentada en Europa y Latinoamérica y opera en alrededor de 25 países. Si acabáis acudiendo a ella, pondrán a tu disposición una serie de asesores especializados en tu problema que te informarán sobre cómo proceder previamente al impago con el objetivo de evitar que ocurra y, si este ha tenido lugar, cómo resolverlo.

Algunas de las opciones que recomiendan los expertos jurídicos para llevar a cabo la prevención contra los impagados consisten en establecer unas condiciones generales en las que se indique las políticas de privacidad que la empresa seguirá. Además, es oportuno incluir los métodos de pago y envío -si se diese el caso- para que no haya margen de duda con respecto a ellos por parte de los clientes. En cuanto al pago, la mejor manera de evitar problemas y posibles excusas es ofrecer diferentes métodos con el fin de que los clientes seleccionen el más idóneo. Los profesionales también recomiendan que se solicite una parte del pago del producto por adelantado.

De esta forma, nos aseguramos que las intenciones del cliente son buenas y que no surgirán posteriores conflictos económicos, los cuales se verán reflejados en nuestras finanzas. Sin embargo, estas advertencias no siempre surten efecto. En este momento, el abogado te aconsejará que se envíe una carta de reclamación al cliente advirtiéndole del impago, así como del plazo final de pago con el importe exacto y las distintas opciones para efectuarlo. Normalmente, la carta suele tener efecto, pero siempre hay algún cliente que hace oídos sordos. En esa situación, es importante seguir al pie de la letra lo recomendado por los expertos jurídicos.

De ese modo, el siguiente paso será presentar una demanda de procedimiento monitorio regulado por la Ley 1/200 del 7 de enero de Enjuiciamiento Civil. Este es un proceso judicial por la vía rápida con la que se desea obtener el pago de las deudas cuanto antes. Para demostrar el impago será conveniente presentar todos los documentos y facturas que hayamos enviado previamente al cliente. De esta forma, se podrá acreditar que hemos quemado todas las alternativas posibles para que el pago se produzca. Esta suele ser la opción más idónea para nuestra economía, ya que en la mayoría de los casos de impago la deuda acaba siendo saldada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

13 − 12 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.