RC Deportivo. Cantando bajo la lluvia. 2º parte

@otravezorsay

Decíamos en en la primera parte del artículo  que el RC Deportivo únicamente había amortizado 800.000 euros en la temporada 2017/2018 aunque percibimos 65,27 millones de euros de ingresos que suponían 33,63 millones más del importe ingresado en 2014/2015, temporada en la que pudimos devolver más de 7 millones de euros de la suma de deuda bancaria, concursal y singular con Hacienda. Corresponde ahora ver en qué se nos ha ido el dinero.

Dado que apenas se ha amortizado deuda bancaria, concursal y singular con Hacienda, es interesante valorar entonces en qué nos hemos gastado el dinero. La diferencia de gasto se concentra en los siguientes conceptos: Salarios de personal deportivo, Salarios de personal NO deportivo, Gastos de explotación y Gastos asociados a ingresos de televisión.

Del total de los 33,63 millones de euros de más que hemos ingresado entre las temporadas que he tomado de referencia, la partida de incremento de gasto más importante se concentra en salarios de futbolistas y resto de personal deportivo. En esto hemos consumido unos 17,5 millones más que en la 14/15. Normal. Nuestro tope salarial crece, y los costes de nuestros jugadores y técnicos también aumentan. Otro tema es el rendimiento deportivo que hayan ofrecido.

El personal NO deportivo se lleva aproximadamente unos 2 millones del aumento de ingresos experimentado por el club. ¿Normal? Valorémoslo.

Este apartado incluye: director deportivo, secretaría técnica, médico, delegado, fisioterapeutas, utilleros, personal de administración, marketing, comunicación, comercial y mantenimiento… Hemos pasado de 18 empleados que había en 2014/2015 a 46 que figuraban en la 2017/2018.

¿Era necesario aumentar de este modo el personal NO deportivo?

Estaría bien que nos lo explicasen para emitir un juicio de valor fundamentado, porque particularmente dudo que fuese imprescindible. Comprobaremos esto cuando se presenten las cuentas anuales en la próxima Junta, porque confío en que no se cumpla lo presupuestado, que contemplaba prácticamente el mismo gasto en Segunda que en Primera, mientras se reducía ostensiblemente el coste de personal deportivo. Al fin y al cabo somos un equipo de fútbol, y la estructura del club debe ser acorde a la categoría en la que se compite y al coste del personal deportivo.

Los Gastos de Explotación merecen un análisis con mayor detenimiento dado que los hemos más que duplicado. Han crecido un 106%. Más de 7 millones de euros del total de 33,63 millones que se incrementan corresponden a esta partida contable que engloba conceptos específicos y otros mucho más inespecíficos que en ninguna Junta se han pormenorizado.

En este apartado nos encontramos que nos gastamos casi el doble en Desplazamientos Deportivos (de aproximadamente 982.547 euros a 1.878.027 euros). La categoría del primer equipo es la misma en una que en otra temporada, y el número de viajes es similar. No es el caso del Fabril, que ha pasado de competir en Tercera División a Segunda B, pero no parece que esto justifique un incremento de gastos de más del 90%. Es de suponer que con mayores ingresos hemos optado por más vuelos chárter y desplazamientos con un mayor número de personas.

También se observa un crecimiento significativo en el apartado de Servicios Profesionales, que son las contrataciones de profesionales independientes para llevar a cabo cuestiones encargadas por el club (abogados, gestorías, etc…). En esto se nos va medio millón de euros más.

Aunque lo más llamativo es habernos gastado un 94% más (esto es 1,1 millones de euros) en una cuenta inespecífica denominada “Otros Gastos”. Estaría bien que se concretase que recogen aquí para no tener la sensación de que el Consejo saliente no ha practicado la austeridad en el gasto que el principal medio de comunicación de la ciudad pregonaba entre el deportivismo.

Especial consideración merece la evolución de los Gastos de Gestiones Deportivas, que incluye los importes de comisiones y porcentajes asociados a las operaciones de jugadores. Suben 3,83 millones de euros. Aumentan un 250%. La cifra en la temporada de nuestro descenso de categoría fue de 5,63 millones de euros. Parece lógico que crezca, dado que tuvimos más jugadores en propiedad en la temporada 17/18 que en la 14/15. La cuestión es saber si esta cifra es razonable o acorde a lo normal en otros clubes comparables con el nuestro.

Por ejemplo, en el Celta de Vigo, club vecino de similar tamaño aunque con mayores ingresos que el nuestro en la temporada 17/18, el importe consignado en esta partida de gasto fue de 3,27 millones de euros (puede observarse en las cuentas anuales del RC Celta de Vigo).

¿Cómo valoramos entonces en este aspecto la gestión del Consejo de Administración presidido por Tino Fernández? Creo que la pregunta se responde sola. Juzguen ustedes mismos.

He comentado tres apartados que agrupan cantidades importantes del incremento de costes en que hemos incurrido como club. Falta otra partida importante, que es la de Aprovisionamientos, que se concentra en su mayor parte en Gastos Asociados de Ingresos de TV. Esto supone unos 3,5 millones de euros de crecimiento de gasto, pero son de obligado cumplimiento normativo por aportación a Fondo, LFP, RFEF, CSD, AFE, etc…, y por tanto esto no depende de la gestión directa del Consejo.

Por todos estos motivos, a pesar de haber obtenido mayores ingresos, estos no se han traducido en mayor amortización de la deuda bancaria, concursal y singular con Agencia Tributaria. Considero que nuestro Consejo en estas últimas temporadas en Primera ha aumentado gastos de una forma exagerada (algunos de ellos gratuitos), y casi podríamos decir que temeraria, teniendo en cuenta que la mayoría de nuestro incremento de ingresos no se debía a la gestión de nuestro propio Consejo. Un mayor control del gasto en los apartados de personal no deportivo y gastos de explotación en las dos últimas temporadas en Primera hubiese permitido mayores amortizaciones de deuda, y que no hubiesen sido tan necesarias esas “compensaciones de gastos”  a las que se refirió Carmelo del Pozo en la rueda de prensa del pasado 15 de julio.

Ahora no se puede deshacer lo hecho ni recuperar lo ya gastado, pero si se puede llegar a conclusiones que sirvan para mejorar la gestión de nuestro club, para poner en contexto los ajustes que ya comenzaron a realizarse en la temporada 18/19, y que sin duda estamos obligados a continuar haciendo en el RC Deportivo al no haber ascendido en la última temporada, y atribuir las responsabilidades de ellos a quienes les corresponden. Ojalá 2020 nos traiga el ascenso de categoría. Debe ser nuestro único e irrenunciable objetivo para esta próxima temporada. Sería una gran noticia económico-deportiva y nos permitiría mirar al futuro con mayor optimismo.

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