Reflexiones de Manuel Tato. Momentos, decisiones, pensamientos…..

Un día te despiertas pensando el porqué de las situaciones que se dan en el diario caminar de la vida, pero no importa. las circunstancias son como cada uno quiere que sean. Los hechos carecen de importancia o tienen la que queramos darle, quizás nos quede una pregunta, pero para ello está el tiempo y suele darte la mejor respuesta.

No me cabe la menor duda que en cada cosa que hacemos solemos poner la mejor de las intenciones y ello no significa que tengan que salir bien, lo importante es intentarlo para luego no pensar que no lo hemos intentado y quedar con la eterna duda, si lo hubiera hecho….Lo mas importante es sentirse bienmcon uno mismo.

A lo largo de los años nos hemos visto decepcionados por situaciones u objetivos que no llegamos a cumplir, ello no quita el que no hubiésemos hecho lo correcto, no estaban para darse en ese momento. En el paseo de esto que se llama vida, tropezar es una obligación, de ello aprendemos y nos hace más fuerte, aunque nos cueste un dolor intenso  o un sufrir sin limites, es la vida.

No sé si es la edad y que con ella los sentimientos sean más fuertes. Los sentimientos son como espadas clavadas en esa mar azul y blanca que baña nuestras costas, son  los que a solas me dicen que debo de rodearme de todo lo que sume.

Restar ya se encarga el tiempo, me quita energía, sobre todo, debo de apartar de mi camino a esas  personas inapropiadas que no saben sumar alegrías, verdades y totalidades.

A punto de cumplir un año más,  después de pasar por todo tipo de momentos y cambios, lo único que deseo es paz, personas que sonrían conmigo y disfrutar plenamente de lo que me pueda quedar. Acostarme sabiendo que a día de hoy no tengo deudas que saldar con nadie y despertar con la ilusión de ver un nuevo amanecer con la sonrisa y la esperanza de que el nuevo día estará lleno de oportunidades e ilusiones.

He cometido errores y los he reconocido. Si he perdido o he ganado, he sido yo quien guiaba mi vida. He cerrado cajones, puertas y finiquitado situaciones, he callado cuando debía hacerlo, he visto situaciones impropias de quienes dicen llamarse personas. He dado la cara cuando debí de haberlo hecho, lo que jamás he cerrado han sido los ojos, ni he mirado hacia otro lado, me gusta la frontalidad de las personas y sus miradas limpias.

Siempre he sido amigo de mis amigos y así quisiera que se me recuerde, noble y con carácter, pero siempre el mismo, con mis ideas y valores, como también con mis defectos.

Hay que enseñar al que no sabe y ayudar al necesitado, al fin y al cabo, el tiempo suele ser juez implacable. He aprendido a perdonar, escuchar y entender todas las situaciones de la vida

He amado, reído, llorado, sufrido, y conocido a personas extraordinarias, y sí tengo miedo del tiempo que se escapa y me aburre la gente que opina de más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

catorce − 11 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.