Una gota fría sin precedentes en más de un siglo

En algunos puntos, se recogió en un solo día más lluvia que en todo un año, y no se recuerda algo así desde 1879. Los expertos no creen que esta DANA esté relacionada con el cambio climático, pero sí con el huracán Dorian

La DANA (depresión aislada en niveles altos) que ha azotado recientemente diversos puntos de España, y que ha causado al menos seis muertos y dos desaparecidos, no estaría provocada directamente por el cambio climático, según apuntan los expertos en meteorología.

La gota fría ha dejado en Levante inundaciones históricas y ha acumulado durante seis días más de 100 litros por metro cuadrado (l/m2) en 47 observatorios de la red principal de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que destaca que en algunos puntos se recogió en un solo día más de lo normal en todo un año. Además, ha advertido de que las lluvias de estos días en la Vega Baja “probablemente sean las más catastróficas en 140 años en la comarca, cuando se produjo la llamada riada del día de Santa Teresa, del 15 de octubre de 1879”.

“Esta DANA no se puede relacionar directamente con el cambio climático, porque son muchos los factores que intervienen para que se produzcan lluvias torrenciales”, explica a RTVE.es Rubén del Campo, portavoz de la AEMET. “Sí que es verdad que uno de los factores, que es la temperatura del mar Mediterráneo, se ha incrementado mucho en los últimos años”, matiza, “pero la temperatura del agua del mar es solo un actor dentro de todos los que intervienen para que se produzcan precipitaciones de intensidad torrencial”.

La DANA, conocida tradicionalmente como “gota fría”, es a grandes rasgos una masa de aire que se desprende de una corriente muy fría y que desciende sobre otra de aire caliente, produciendo grandes perturbaciones atmosféricas. En España, este tipo de temporales suelen producirse a finales de septiembre o ya en octubre, y el hecho de que se haya adelantado tanto ha desconcertado a los expertos. Sin embargo, no se trata de un episodio aislado.

“A falta de estudios más rigurosos, se está observando, o por lo menos en los últimos años hemos observado, que temporales de este tipo se están produciendo fuera de su época habitual”, prosigue detallando Rubén del Campo. “La época más habitual es finales de verano o bien entrado el otoño… Pero hemos visto algún temporal en invierno, en diciembre de 2016. Y este mismo año, en la Semana Santa de 2019, fue muy marcado el temporal que tuvimos en en la Comunidad Valenciana y en Murcia. O la propia DANA que afectó al centro de la península a finales de agosto, que fue también significativa”.

Relación con Dorian

En cuanto a la DANA que acaba de azotar con especial virulencia el sureste peninsular español, existe otra circunstancia que ha podido contribuir a su carácter excepcional: su relación con el huracán Dorian que ha devastado a su paso las Bahamas y la costa este de Estados Unidos.

“Probablemente Dorian ha tenido algo que ver de manera indirecta”, opina el meteorólogo de AEMET, “ya que una vez que causó todos los daños que hemos visto, se incorporó a la circulación general de la atmósfera y quedó absorbido por el chorro polar”. Como él mismo explica, el chorro polar es una corriente de vientos de gran velocidad que discurre de oeste a este en el hemisferio norte, separando las masas de aire frío -las que están más cerca de los polos- de las masas de aire tropicales.

“Esta incorporación de Dorian a esa circulación general ayudó a ondular la corriente en chorro, y cuando esta corriente en chorro se ondula ocurre un poco como con los meandros de los ríos”, prosigue, “que parte de esta corriente puede quedar aislada, como puede quedar aislado parte de un meandro, y se forma la bolsa de aire frío, la Dana baja en altura, que es la que finalmente se desplazó hacia el Mediterráneo y favoreció a que se produjeran estas lluvias torrenciales”.

En este sentido, Del Campo recuerda que no es extraño que un huracán se acabe incorporando a la circulación general de la atmósfera, y favorezca “de rebote” a que “las estructuras lleguen hasta nosotros en forma de borrascas intensas”. Este hecho, sin embargo, no explicaría la desestacionalización de la DANA antes mencionada, ya que los huracanes suelen producirse desde mediados de agosto hasta octubre. Así, las DANAS de Semana Santa o el pasado invierno no podrían explicarse por el efecto de los huracanes.

Movimiento muy lento

Otro rasgo particular que ha caracterizado a esta DANA es que se ha movido muy lentamente. “En otras ocasiones, la circulación general de la atmósfera se encarga de barrer la DANA hacia el Mediterráneo, hacia el este, pero en esta ocasión ha estado estática, o con un movimiento muy lento en la misma zona durante varios días”, detalla el portavoz de la AEMET. “Eso ha provocado también grandes acumulados de precipitación”, resume.

Aunque esta reciente DANA no parezca tener relación con el cambio climático, lo que los expertos tienen claro es que el calentamiento global hará que las lluvias sean cada vez más intensas. “Más que la frecuencia de DANAS, que eso es muy complicado de saber, lo que sí es verdad es que con un mar más cálido, y con una atmósfera también más cálida, tanto la evaporación como la cantidad de vapor de agua en la atmósfera será mayor, y entonces cuando se dan todas las condiciones favorables, las lluvias pueden ser más torrenciales de lo que ahora son”, concluye el portavoz de AEMET.

Fuente: RTVE.es

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