Así se originó la matriz creada por Dwight Eisenhower, un presidente inolvidable

Es probable que en alguna ocasión hayas oído hablar de la matriz de eisenhower. Y no es para menos, puesto que a día de hoy son numerosos los gallegos que la ponen en práctica con un claro objetivo: planificar las tareas que deben ser realizadas a diario con tal de que sea posible llevarlas todas a cabo.

Básicamente consiste en establecer un criterio de relevancia y urgencia, determinando así qué labores se efectuarán en primer lugar. Una de las características que han llevado a esta matriz a adquirir una gran popularidad a nivel mundial guarda relación con su capacidad de adaptación a toda clase de ámbitos.

¿Quieres aplicar la matriz de Eisenhower a nivel personal? Puedes hacerlo, llegando al final del día con todas y cada una de las acciones debidamente realizadas, dejando las menos importantes y no urgentes en el último cuadrante. El penúltimo es un claro ejemplo de por qué este sistema también sirve para entornos profesionales.

Y es que el tercer cuadrante de la matriz, destinado a aquellos imprevistos y las labores típicas que a pesar de no ser relevantes sí requieren cierta urgencia, permite delegarlas en otros individuos. Ello es de agradecer especialmente en un ámbito de trabajo en el que se dispone de varios miembros que conforman la plantilla.

Vivimos en una época en la que la sensación de estrés es constante por parte de estudiantes, trabajadores y todos los gallegos en general que se ven obligados diariamente a realizar una gran cantidad de tareas. Disminuir la ansiedad para gozar de un mejor bienestar es posible con una buena planificación como la que plantea esta matriz.

Ante tales buenos resultados posiblemente te estés preguntando cómo surgió el citado método y exactamente quién se encargó de crearlo. En 21Noticias hemos querido rendirle tributo a uno de los hombres más importantes de la historia, sin exagerar.

Dwight D. Eisenhower

Todos sabemos el papel fundamental que jugaron los aliados en la Segunda Guerra Mundial. Sin su ayuda probablemente el Reich hubiera seguido expandiéndose y, a día de hoy, el planeta se encontraría en una situación completamente distinta. Sin embargo, no en muchas ocasiones nos paramos a pensar en los artífices que estuvieron detrás de las operaciones más exitosas.

Precisamente Dwight D. Eisenhower fue uno de ellos. El militar, por aquel entonces, se encargaba de planificar ciertas operaciones. Recuerda el verbo que hace referencia a la planificación, puesto que más adelante será necesario para comprender el surgimiento de su propia matriz.

Si ya por aquel entonces “Ike” contaba con galones dentro del ejército estadounidense, no tardó en ver incrementada más si cabe su cifra de condecoraciones gracias a llevar a buen puerto diversas operaciones no solo en el continente europeo, sino también en el africano.

Ello demostraba la inmensa versatilidad de Eisenhower sobre el terreno, la cual le valió para convertirse en jefe del Estado Mayor del Ejército. Cuando él mismo creía que ya había tocado techo llegó el momento más importante de su vida: se convirtió en presidente de los Estados Unidos de América.

Por aquel entonces no había duda de que USA era el país más importante de todos. Por ende, Dwight pasaba a ser de forma automática el individuo con mayor poder a nivel mundial, aunque lo supo gestionar realmente bien. Una clara muestra de ello reside en los ocho años en total que se mantuvo en el cargo.

Multitud de decisiones difíciles y arriesgadas tuvieron que ser tomadas por Eisenhower. Día tras día tenía una inmensa cantidad de tareas pendientes de ser llevadas a cabo. Y no hablamos de acciones sencillas, en absoluto. Todo lo contrario.

Una de ellas era dar el okey a la formación de una entidad que conocemos perfectamente hoy en día: la NASA. Decir que sí tal vez significaría ponerse a la altura de los soviéticos que ya estaban progresando mucho en el ámbito aeroespacial, pero también acarrearía un desembolso astronómico que quizá no sería bien visto por los ciudadanos americanos.

¿Cómo abarcar todas las tareas y decisiones a efectuar? Básicamente con un método que él mismo ya aplicaba en la época de la Segunda Guerra Mundial: priorizándolas día tras día.

Planificar estratégicamente cada jornada era esencial para triunfar en su trabajo, aunque no dudó en aplicar el método en su vida personal. Tras los buenos resultados cosechados a través de la matriz de Eisenhower paulatinamente fue popularizándose entre la población hasta alcanzar el nivel de fama que tiene en 2019.

Por aquel entonces no existían las ayudas de ahora para cumplir con la matriz a la perfección. Nos referimos a, por ejemplo, las tablas de Excel y las aplicaciones para móviles que permiten establecer las tareas de cada cuadrante de manera fácil e intuitiva. Así pues, cualquier persona se ve capaz de incrementar su productividad y reducir el nivel de estrés.

 

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