Comunicado de la Asociación de Pequeños Accionistas del R.C. Deportivo de La Coruña SAD

Don Enrique Pampin, accionista y miembro de la “Asociación de Pequeños Accionistas del R. C. Deportivo de La Coruña, S.A.D”, se personó en las oficinas del Club para entregar en su invocada condición de accionista, un escrito dirigido al presidente en el que, con el máximo respeto y claridad, se exponía lo siguiente:

Primero.- Que el exponente es accionista de esa Sociedad, según consta debidamente en los archivos de la misma, y, en concreto, en el Listado de Acciones Nominativas.

Segundo.- Que, existiendo indicios respecto de la presunta comisión de irregularidades en la última ampliación de capital de la Sociedad, y en uso de su condición de accionista de esa Sociedad, interesa se le facilite la comprobación en la sede social de los documentos en que consten los siguientes datos:

  • Informe de los administradores de la Sociedad sobre la última ampliación de
  • Acuerdo de la Junta General sobre la misma citada ampliación de capital de Accionistas suscriptores de las acciones emitidas en la misma citada ampliación de capital, con constancia de la suscripción del número de acciones efectuada en cada una de las fases de la misma, y número total de acciones actual de cada uno de los suscriptores en dicha ampliación.
  • En defecto de lo anterior, se facilite la comprobación en el Listado de Acciones Nominativas de la Sociedad de los anteriores

A la vista y comprobación del contenido de dicho escrito el empleado que estaba en el mostrador de entrada se dirigió a las instalaciones interiores para recibir las debidas instrucciones de su superior, indicando seguidamente al presentador del documento que lo podía recibir pero que no iba a firmar ni sellar su recepción y que si quería dejarlo allí que lo podía dejar, pero que no se lo iban a recepcionar de ninguna manera. Ante la insistencia del presentador del documento repitió la consulta con idéntica respuesta. El accionista pidió que la persona que le daba instrucciones al empleado del mostrador se presentase para aclarar las cosas a lo que éste se negó.

Ante ello, el accionista pidió hablar con el presidente, a lo que se le contestó que no se encontraba; pidió hablar con el director general, lo que le fue denegado. Acudió un empleado del club (que lo conocía) y alegó que carecía de atribuciones para recibir el escrito y, finalmente, hubo de marcharse sin que le recogieran en la sede del Club un escrito dirigido por un accionista al presidente del Club y sin que ningún responsable del Club le diera una explicación, mínimamente razonable.

Creemos que esto es una muestra de la descomposición del Club a la que lo está llevando esta directiva de incompetentes, inútiles e incapaces. De toda la vida (incluso con Tino Fernández) el Club tenía un registro de entrada, como toda entidad mínimamente seria, para recoger las comunicaciones que cualquier persona o entidad (no solo los accionistas) quisiera hacer llegar al Club. Esta directiva ha suprimido ese Registro (¿O solo en este caso?) y eso es una clara prueba de la misma incapacidad que también se refleja sobre el césped. Han eliminado el trato cercano que de siempre caracterizó las comunicaciones de los socios con el Club y en este caso el responsable de las instrucciones al empleado del mostrador ni siquiera se dignó presentarse delante del accionista. Estamos seguros de que esto no pasa con los grandes accionistas.

Ante estos hechos queremos expresar nuestro más rotundo rechazo a esta conducta de menosprecio a los accionistas por parte del Club. Y hacemos responsable de ello al presidente Zas. Si las instrucciones las dio el, debe responder directamente ante los accionistas y si las dio el director general o cualquier otro subalterno, debe de ser cesado de forma fulminante por el presidente, pues de otra forma asume éste la responsabilidad de lo hecho por su subordinado.

Desde esta Asociación no vamos a permitir este trato a los accionistas (ni a los pequeños ni a los grandes) y ejerceremos todas las acciones necesarias en defensa de nuestro derecho que es incompatible con este afán oscurantista y ocultista y de menosprecio a los accionistas.

Si lo que quiere este presidente es judicializar de forma innecesaria y estúpida la actividad ordinaria del Club, que no dude de que nos encontrará preparados. Pero no vamos a renunciar en ningún caso, a una información relevante a la que tenemos legítimo derecho, por muchas trabas que quiera ponernos. Y ante estos hechos, aún más, porque lo sucedido obliga a sospechar que algo oculta.

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