El lado más solidario de la Sinfónica de Galicia deja una tarde de cine en el Palacio

El concierto en beneficio del Banco de Alimentos Rías Altas repasó la banda sonora de la vida del millar de asistentes, con los grandes clásicos de John Williams, John Barry o Alan Silvestri.

Más de un millar de personas respondieron a la llamada conjunta de la Orquesta Sinfónica de Galicia y el Banco de Alimentos Rías Altas, en un concierto benéfico que repasó la banda sonora de las vidas de muchos de los asistentes. La recaudación (las entradas oscilaban entre los 10 y 15 euros) se destinó a una asociación que incrementa notablemente su actividad social con motivo de las próximas fechas. La pasada semana fue otra gran institución de la ciudad, el Básquet Coruña, el que movilizó a su masa social para la causa.

Dirigida en esta ocasión por José Trigueros, y con prácticamente todo su potencial humano y sonora sobre el escenario, la Sinfónica tuvo una apertura épica con Piratas del Caribe, un tema que ha sido explotado en infinidad de ocasiones tanto en publicidad como en vídeos motivacionales. Las dos siguientes composiciones empezaron a darle para atrás en la memoria y el reloj del tiempo de los presentes. Cayó la primera de John Williams repasando la partitura de ET, y en la imaginación de muchos se instaló el viaje en bicicleta de Elliot con la luna de fondo. Después del momento ochentero, una representante del Banco de Alimentos quiso agradecer el esfuerzo de orquesta y asistentes y se acordó de patrocinadores como Gadisa, que ejerció también de punto de venta de entradas. Todo lo que vino después desprendió olor a gran cine de los 90: John Barry y su Bailando con Lobos, el ecléptico Hans Zimmer y su Now we are free de Gladiator y de nuevo John Williams en Parque Jurásico. Cerró el repaso por la memoria de los millenials el momento más lírico de la noche, con la interpretación al piano de la partitura de Alan Silvestri (dentro de lo que supuso en su día una recopilación de canciones del souther rock de los 60 y 70).

El próximo día 19 llegará a los cines el Episodio IX de Star Wars, y al Imperio y la República les tocó poner el punto álgido y freak de la noche. Entraron en escena Tropias Imperiales, Chewbacca y algún Jedi despistado, mientras sonaba una de las melodías más famosas que ha creado el prolífico y polipremiado John Williams. ‘Cayó’ también la Imperial March de Vader. Pero no podía tener tamaña fiesta un cierre oscuro con la victoria del tirano, y hubo ‘bis’ con propina a los más pequeños. O más bien a todos los espectadores. A ritmo de jazz y con gente moviéndose en su butaca acompañando los acordes cerró una jornada festiva y de cine El libro de la selva. Y todos salieron bailando.

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