@VictoriaCF1943. El Poulidor del fútbol gallego

El Victoria Club de Fútbol, la cantera que vio nacer a Lucas Pérez, Róber Pier o Raúl Carnero y la entidad con más fichas masculinas y femeninas de toda Galicia, arrastra una maldición a la hora de conseguir ascensos en su equipo Sénior. El pasado domingo recuperó, una vez más, el liderato de Primera.

Uno de los dogmas más repetidos en el deporte es a la vez una media verdad con maravillosas e históricas excepciones. “La historia solo recuerda al ganador, el segundo queda en el olvido”. Podría decirse que en la grandeza de la forma de caer están algunos de los grandes subcampeones. Raymond Poulidor, por ejemplo, hizo de ese concepto su propio alias, y a día de hoy sus tres segundos puestos y cinco terceros en la clasificación final del Tour le mantienen en un lugar de honra en la historia de la Grand Boucle en particular y de la bicicleta en general. Y si el deporte gallego tuviera que identificar a un ‘Poulidor’ particular seguramente lo localizaría en la Calle Pintor Luis Mosquera, y originariamente en La Escalinata de la victoria, que da nombre a una entidad mastodóntica, acostumbrada a formar campeones y a digerir decepciones cuando se hacen adultos: el Victoria Club de Fútbol.

Hasta el año 2009, el Victoria Club de Fútbol nunca había sobrepasado el techo de la Segunda Regional, algo sorprendente para un club que le mira a la cara en fútbol base al Deportivo o al Celta. El equipo entonces entrenado por Carlos Mondelo había aplaudido desde primera fila el histórico ascenso del Sporting Ciudad en el 2003, o sufrido el ambicioso y hambriento proyecto del Montañeros, quien ya despegaba sin límite marcado en el 2005. Ni siquiera cuando en el campo se conseguían los ascensos la maldición acababa de romperse. Una alineación indebida dejaba sin premio al proyecto dirigido por Iago Rey en el 2006, y éste iba a parar al San Tirso. Después de que Pachi Fernández luchara sin éxito contra otros trasatlánticos como Dorneda o Mesón do Bento, la familia blanquinegra estallaría de alegría en mayo de 2009, en una tarde para la historia en Paiosaco que significaba el paso al frente más importante en la historia del equipo Sénior: el ascenso a Primera Regional de la mano de Andrés Andrade.

Muchos vieron en ese momento la opción de un doble salto hasta Preferente, pero jamás se acabó de sacudir del todo el Victoria esa especie de maldición que incluso tendría una recrudecimiento en las formas en la última década: especialmente dolorosos serían el año 2014, con una tanda de penaltis a cara o cruz (saldría cruz) en el campo del Arzúa; el 2015, en el que un empate sin goles contra el vecino Imperátor le bajó del ascenso en la última jornada, y el pasado curso, con otra promoción fallida, esta vez ante un Sigüeiro que incluso había realizado fichajes con vistas a ese doble enfrentamiento. Si se hace extensivo a la Copa, además, en las dos últimas finales (2006 contra Vizoño y 2018 ante Paiosaco), no solamente recogió la enésima medalla de plata, sino que además no pudo disfrutar del premio de jugar en Riazor por obras en ambos casos.

 

Sin embargo, cuando el pasado domingo el equipo logró sacar adelante su visita al Betanzos del pasado domingo (1-3), recuperó el liderato a costa de la derrota del Órdenes y se situó por encima de dos históricos de Tercera División, muchos vieron la llegada de un viento de cambio ansiado durante, literalmente, décadas.

Juan Carlos Vázquez Veras se ha tragado todas y cada una de esas tardes amargas. Presidente desde 1992 (con un paréntesis entre 2011 y 2014 para ser vicepresidente de la Federación Gallega de Fútbol), a su lado siguen cinco directivos de los que comenzaron la aventura hace casi tres décadas. Reconoce que no ha sido fácil, pero encuentra consuelo en la dimensión de un club donde el equipo Sénior es solo la cabeza visible: “Así como en categorías inferiores siempre ha ido todo rodado, normalmente con éxito en los partidos decisivos, en Sénior nos ha pasado cosas como la del año del San Tirso, en el que perdimos muchísimos puntos de ventaja; lo del Sigüeiro también fue un palo duro, pero al final, todos los rivales contra los que jugamos tienen el plus del dinero, algo que nosotros no podemos ofrecer; los conjuntos de poblaciones si tienen que gastarse un dinero grande, lo hacen y en nuestro caso”.

Juan Carlos Vázquez, a la izquierda, con parte de su directiva

Con 585 licencias, el Victoria Club de Fútbol es la entidad gallega que más deportistas acoge en su seno, tanto masculinas como femeninas, algo que según su presidente complica las políticas de club que se intentan transmitir desde que era un club mucho más modesto y familiar. De la cantera su cantera han salido futbolistas en la actualidad profesionales como Lucas Pérez, Raúl García Carnero (nieto de uno de los fundadores del club), Róber Pier o Juan Carlos Real, con los consiguientes réditos a modo de derechos de formación. “Puede que nos hayamos sobredimensionado demasiado y sea más difícil es aspecto humano de llegar a cada niños, pero los padres apuestan por nosotros por la organización y los valores que transmitimos”, advierte. “Ganar en ciertas edades no nos interesa; siempre hacemos un tope con convocatoria de catorce jugadores, mientras otros equipos te vienen con los diez mejores futbolistas; la única orden que damos a los entrenadores es que tienen que jugar todos y no andamos con tonterías de meter a un niño de un equipo en otro; no reforzamos equipos para ser campeones”, añade. Por otra parte, tampoco es ajeno el dirigente a la salud de un fútbol modesto herculino que acusa cada vez más un problema de infraestructuras. “La salud del fútbol de A Coruña es preocupante por la falta de instalaciones”, denuncia. “Solo en alquileres de campos, se nos van unos 14.000 euros al año, porque nos negamos a meter 50 niños en medio campo”, prosigue.

Raúl Carnero, nieto de uno de los fundadores del Victoria, durante su etapa de formación

Una de las señas de identidad y modelos de club que persigue el Victoria es que el futbolista que defienda la blanquinegra en Sénior la haya defendido desde etapa de iniciación, algo cada vez más difícil. Si bien la práctica totalidad de los integrantes del plantel son de ADN Victoria, algunos como Edu o Emilio hicieron las maletas cuando los reclutaron equipos de categorías superiores, mientras que otros han ‘prestado servicio’ en el Deportivo y retornado. Por ello, en el club saben también de la importancia de ofrecer una Preferente a los talentos salidos de la fábrica. “Puede haber una cierta autopresión que les penaliza a los jugadores en momentos puntuales, aunque tampoco hemos tenido suerte, pero me da la impresión de que esta vez se trata de un reto personal para muchos jugadores”, subraya Vázquez, que también hace incidencia en el joven técnico Diego Armando, formado en el Calasanz y que viene de una histórica campaña con el Ural de División de Honor Juvenil. “Tenemos un entrenador muy competitivo y está intentando transmitirle ese al grupo, aunque a veces no se pueda jugar tan bonito”, asevera.

Al igual que en su día Raúl García Carnero o Róber Pier dieron en su día el salto al Deportivo, tanto el presidente Juan Carlos Vázquez como el ahora expresidente Alberto Méndez lo buscaron en la pasada Asamblea de accionistas. Vázquez iba en la candidatura de Loira, y Méndez resultó exitoso y elegido en la de Paco Zas. “Yo fui el primero en presentarme, con Loira, y luego fue Alberto el que se presentó con Zas; la verdad es que dimos bastante que hablar al ir en candidaturas diferentes, pero todo fue correctamente”, indica el aún dirigente. Sin embargo, los dos pusieron ese ‘toque Poulidor’ que espera sacudirse el Victoria. Uno por quedarse a las puertas, y otro por, una vez en el Consejo deportivista, ver esa ocasión final de Pablo Marí en Mallorca recordar a tantas tardes decepciones en los campos gallegos. Y sin embargo los dos clubes no pierden ni un ápice de su grandeza.

La maldición en Segunda Regional

Temp.         Posición

2002/2003 2º (Campeón y ascenso el Sporting Ciudad)

2004/2005 2º (Campeón y ascenso el Montañeros)

2005/2006 2º (Campeón y ascenso el San Tirso)

2006/2007 3º (Campeón y ascenso el Dorneda)

2008/2009 Campeón y primer ascenso de su historia

La maldición en Primera Regional/Autonómica/Galicia

Temp.         Posición

2013/2014 2º (Pierde la promoción de ascenso a penaltis contra el Arzúa)

2014/2015 3º (Ascienden Paiosaco y San Tirso; pierde la segunda plaza en la última jornada)

2017/2018 3º (Campeón y ascenso el Atlético Coruña; el Carral juega la promoción, pero pierde ante el Puebla)

2018/2019 2º (Campeón y ascenso el Galicia de Mugardos; pierde la promoción contra el Sigüeiro)

La maldición en la Copa de La Coruña

Temp.           Posición    

2005/2006  Subcampeón ante el Vizoño

2017/2018  Subcampeón ante el Paiosaco

*Contra lo habitual, ninguna de las dos finales se disputó en Riazor; la primera fue en Ponte dos Brozos de Arteixo y la segunda en O Roxo de Cerceda

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