La quiniela de los mejores Oscar de la década

La mejor edición de los Oscar de la década es, por desgracia, una de las más previsibles en muchas categorías. Es también la más popular de la historia reciente, en lo que a volumen de espectadores se refiere. Poco a poco, la industria va aceptando en su familia a plataformas como Netflix. Me niego a certificar la muerte de la gran pantalla como todos la hemos conocido y disfrutado, pero sí hay que reconocerle a los nuevos formatos un cierto elemento incluso divulgativo y hasta socializador de acercamiento a un target que había escapado de la muestra clásica. También ha permitido a genios como Martin Scorsese hacer los proyectos soñados sin tener que entrar por tijeretazos como el sufrido, por ejemplo, en Gangs of NY, una posible obra de arte mutilada por los caprichos de la comercialización y, en ocasiones, banalización del mensaje, del discurso y de los recursos narrativos. Por ello, aquí queda porra de lo que será… y también de lo que sería si me tocase a mí decidir. Ha tenido mala suerte, por ejemplo, Pedro Almodóvar de coincidir con la magistral Parasites, pero realmente casi todas las obras principales de este año hubieran sido con comodidad la gran triunfadora de ediciones anteriores. 92 años cumple el abuelo Oscar, y lo hace con el mejor estado de salud que se le recuerda. Ninguno coincidiremos, no estaremos de acuerdo y seguramente no sean el mejor indicativo de calidad o trabajo bien realizado, pero discutiremos hasta un punto de no acuerdo, hasta la saciedad, porque aceptamos Oscar como animal de compañía.

Le Mans 66 nos ha enseñado cómo hacer cine clásico en la actualidad de forma divertida y tratando un tema, el del motor, que convierte en creyente al más ateo respecto a caballajes y demás.

The Irishman nos traslada a cine de otro tiempo, con interpretaciones de cátedra y una sensación de disfrute, de buen gusto y estilo en cada plano y en cada singular segundo de cada una de sus actuaciones principales.

Jojo Rabbit es la más ligera de todas, pero también de más rápida y agradable / dura digestión. Recuerda a Cinema Paradiso, a La vida es bella… y por momentos les mira a los ojos.

Joker ha tenido la demoledora complicidad de la taquilla y un efecto sorpresa que acabó por generar adoradores exacerbados e incluso excesivos en sus comparaciones, con haters de corte puritano que con su discurso de apología de la violencia le hizo si cabe una campaña aún mayor. Phoenix quedará para el recuerdo de este heredero menor de Taxi Driver. La película de Todd Philips… veremos.

Mujercitas es una modernización ejemplar del texto de Louisa May Alcott, con una arriesgada propuesta de Greta Gerwig y unas actuaciones sobresalientes de Saoirse Ronan, Florence Pugh y, sí, nuevamente, Thimotee Chalamet. El no clasicismo de un clásico feminista y femenino, actualizado y en muchas cosas modernizado.

Historia de un matrimonio sería posiblemente la mejor y más completa propuesta de muchas ediciones. Directa, dura, completa, sostenida en el peso de su libreto, y de unos inolvidables Driver y Johansson. Laura Dern se llevará seguramente la estatuilla por su papel de demonio de bufete de abogadas.

1917 o cómo contar la guerra prácticamente en tiempo real y en dos falsos planos. Mendes arriesgó, y le apuesta le salió perfecta. El tiempo dirá si se pone a la altura de los grandes, pero la sensación es de asistir a un nuevo referente formal, en una historia bien sostenida, excelentemente contada.

Érase una vez en Hollywood es Tarantino. A partir de ahí surgen los elementos de valor subjetivos de filias y fobias. Es un Quentin maduro que disfruta más que nunca con los guiños constantes y jugando con los que fueron sus ídolos.

Parásitos deja huella y es difícil quitársela de la cabeza hasta un largo rato después de salir de la sala. Ya es una película de culto esa no lucha de clases y ese grito en ocasiones desesperado y claustrofóbico ha conseguido, además, entrarle por los ojos al gran público.

Mejor película

Lo que será … 1917

Lo que para mí sería … The Irishman

Mejor director

Lo que será … 1917

Lo que para mí sería … Sam Mendes (1917)

Mejor actor

Lo que será … Joaquin Phoenix (Joker)

Lo que para mí sería … Joaquin Phoenix (Joker)

Mejor actriz

Lo que será … Renée Zellweger (Judy)

Lo que para mí sería … Renée Zellweger (Judy)

Mejor actor de reparto

Lo que será … Brad Pitt (Érase una vez en Hollywood)

Lo que para mí sería … Al Pacino (The Irishman)

Mejor actriz de reparto

Lo que será … Laura Dern (Historia de un matrimonio)

Lo que para mí sería … Laura Dern (Historia de un matrimonio)

Mejor película internacional

Lo que será … Parásitos (Corea del Sur)

Lo que para mí sería … Parásitos (Corea del Sur)

Mejor película de animación

Lo que será … Toy Story 4

Lo que para mí sería … Toy Story 4

Mejor fotografía

Lo que será … 1917

Lo que para mí sería … The Irishman

Mejor diseño de vestuario

Lo que será … Mujercitas

Lo que para mí sería … Mujercitas

Mejor montaje

Lo que será … Le Mans 66

Lo que para mí sería … Le Mans 66

Mejor BSO

Lo que será … 1917

Lo que para mí sería … Historia de un matrimonio

Mejor guión adaptado

Lo que será … Mujercitas

Lo que para mí sería … Mujercitas

Mejor guión original

Lo que será… Érase una vez en Hollywood

Lo que para mí sería … Historia de un matrimonio

“Quiero que el Bergantiños tenga sello de equipo entrenado por mí y ganar partidos desde la posesión”

José Luis Lemos Ameneiro (Santiago de Compostela, 1970) ha vuelto. Exactamente dos años diez días después de abandonar el Club Deportivo Boiro, el Bergantiños y él se han dado el sí quiero y ya ha dirigido su primera sesión de entrenamiento en el campo de As Eiroas. A su disposición tendrá a once futbolistas que ya ha tenido a sus órdenes en las anteriores etapas en Montañeros, Cerceda, Laracha, As Pontes o Boiro. El objetivo, según reconoce, no pasa por otro sitio que no sea salvar la temporada y mantener al Bergantiños en Tercera División. Justo en el día en el que Quique Setién parece que retomará el ADN Barça para el Camp Nou, el que será tercer inquilino del banquillo de As Eiroas (tras Miguel Figueira y Borja Facal) representará los mismos balones de incuestionable e indiscutible valor del protagonismo y la posesión como camino a la victoria.

Hay entrenadores especialistas en apagar fuegos, pero la trayectoria de José Luis Lemos no hablaba de uno de ellos…

Me había pasado solamente en dos ocasiones: en Cerceda cuando echaron a Cuéllar y en el As Pontes. Está claro que no es algo agradable y a todos nos gusta empezar las temporadas.

¿Se puede hablar, pues, de una situación anómala para el Bergantiños y para usted y por ello ha tardado tanto en concretarse?

Todos sabemos que la plantilla estaba configurada para pelear por la fase de ascenso, pero cuando las cosas empiezan mal es difícil revertirlas. Es una situación anómala para el club. Cuando destituyeron a Miguel se pusieron en contacto conmigo, pero entonces entró Borja. La semana pasada me llamaron diciendo que pasara lo que pasara esta vez sí asumiría el equipo.

A pesar de no haber sido nunca un miembro, tendrá una idea formada del Bergantiños, y de un entorno al que se ha definido en ocasiones como complicado…

La imagen que tengo del Bergantiños es que a nivel organizativo, de seriedad y profesionalidad es de lo mejor que hay en la zona. Respecto a lo del entorno, ya he tenido clubes en otros lugares con esos mismos síntomas, así que no es algo que me preocupe en exceso.

Miguel Figueira a comienzo de temporada y usted ahora, defensores de ser protagonistas con balón… ¿es Lemos un entrenador asociado a una idea de juego muy concreta?

Siempre he pensado que en el fútbol se puede ganar de muchas maneras, pero lo que nos diferencia es el estilo. Hay cosas a las que me voy a tener que adaptar, entre ellas una plantilla que no está hecha por mí, pero quiero que tenga un sello de equipo entrenado por mí y ganar partidos desde la posesión de balón.

Hay quien para salvarse prefiere entrenadores de patadón para arriba y a correr…

No creo que sea lo necesario. Lo de pegarle para arriba y salvarse de cualquier forma es jugar a la ruleta. Hay que hacer muchas cosas bien, no solamente estar pendiente de defender. Se puede ser atrevido y ofensivo, y a la vez tener resultados, no está reñida una cosa con la otra. Si echas un vistazo a los números de mis equipos, normalmente encajan pocos goles. Si encajas 50, no vas a meter 100, pero cuando me ha ido bien ha estado muy equilibrado.

¿Cuál es el diagnóstico que trae del equipo tras haberlo visto desde fuera?

Parece atenazado, porque mentalmente no estaban preparados para verse en esta situación. No me cabe ninguna duda del empeño que le han puesto Miguel y Borja, pero lo que tenemos es que cambiar a los jugadores a nivel mental.

¿A qué se ha dedicado José Luis Lemos desde el 3 de enero del 2018, cuando abandonó el Boiro?

A trabajar. Y también a comentar y ver mucho fútbol, desde Preferente con equipos como el Arteixo y el Sofán, a Tercera, Segunda B y Segunda. Lo que menos he visto es Primera División.

¿Tenía ‘mono de banquillo’?

Llega un momento en el que te apetece volver, y sobre todo recuperar la adrenalina del día a día. En casa se alegran de que vuelva porque es algo que me apasiona, y además aguantarme en casa tanto tiempo no es fácil (risas).

Supongo que es inviable hablar de otro concepto que no sea la permanencia…

Pensar en algo que está muy lejos solamente puede traer frustración. No hay que volverse locos mirando la clasificación.

Tendrá a sus órdenes a once futbolistas que han coincidido con usted, así que seguramente antes de contactar con usted, la directiva tendría el visto bueno de la mitad de la plantilla…

No sé si ha sido el caso por lo peculiar de la situación, ni si se daría, pero al final en este mundo y en esta categoría todos nos conocemos. La situación es la que es, y supongo que para acortar caminos es bueno que los futbolistas te conozcan.

¿Habrá fichajes?

El club está sondeando la posibilidad de traer un delantero, pero yo en concreto no he pedido nada. Es cierto que el único futbolista específico en esa posición es Rubén Rivera, y que en ese sentido el club se está movimiendo.

Asumido que el objetivo de pretemporada era llegar al Play Off, es indudable que tendrá a sus órdenes la mejor plantilla de la zona baja, ¿cómo puede influir para salir de ahí?

La mayoría de los jugadores están por debajo de sus posibilidades por rendimiento real, y cuando estás acostumbrado a luchar por salvarte, compites mejor en ese tipo de situaciones.

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