República en ciernes: preguntas, respuestas y fútbol

Algo “En ciernes” es, según la RAE, “Estar muy a sus principios, faltarle mucho para su perfección”. Le queden los años que le queden a la monarquía, nadie puede discutir que se están produciendo hechos muy interesantes, muchos y nuevos, que nos interrogan y a los que debemos buscar respuesta. Utilizaremos la secuencia Hecho-Pregunta-Respuesta. Hoy toca evaluar hechos sociales. En nuevas entregas convendrá repasar la evolución de los partidos políticos más importantes Leer más

Esta conversación será grabada

Me llaman por teléfono desde un número desconocido y contesto “¿Diga?” porque aún confío en el sistema. Al otro lado, y sin decir ni “Hola”, una voz impersonal me contesta “Le informamos que, por motivos de seguridad, esta conversación será grabada”. Intento respirar sin que quede constancia, pero una voz distinta, aunque tampoco viva, me dice que “Todos nuestros operadores están ocupados. Le atenderemos en breve”. Como si fuera yo quien hubiera llamado. Acto seguido decido terminar la “conversación”. Leer más

Para vender bombas mata niños quiero un referéndum

Cualquier niño es mi niño, maldita bomba, mi bomba, que rompe en mil granos el desierto,

en mil agujas de sal el mar que me rodea,

y en mil odios mis deseos.

Se empapan de sangre las suelas de mis botas camperas.

En el oasis tropiezo con manos que no juegan, pero que me señalan sin dedos, tan pequeños como eran.

No lloro. Ya no recuerdo como se lloraba.

A ciegas toco su cadáver porque no quiero verlo mientras tiembla.

Pero está aquí, conmigo. Se que me mira, triste, mientras rinde lentamente su mirada.

Escucho el bombardeo a un millón de kilómetros, allí abajo, donde rompo vidas nuevas a destajo.

Pero no lo paro porque ordeno y mando.

Tengo la cara quemada y un alma que no siento porque es un témpano de hielo.

Mientras los pocos cuentan beneficios, los muchos se confunden fabricando misiles perfectos.

Los testigos suspiran, haciéndose los muertos.

Llevo un trozo de niño en la mochila de salir huyendo.

Ahora me miro y por fin me atrevo.

Sí, lo veo, todavía tengo manos. Algo podré hacer para no seguir matando.

Quiero ser como antes, cuando amaba mis derrotas y la vida me dolía.

Quiero ganarme la noche.

Quiero soñar tranquilo.

Quiero decidir como un hombre,

o morir como un niño.

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